En los últimos meses la clascoterone se ha convertido en uno de los tratamientos capilares más comentados por dermatólogos y personas que sufren alopecia androgenética. Este nuevo fármaco tópico podría suponer una alternativa interesante a opciones clásicas como el minoxidil o la finasterida.
La clascoterone actúa como un antiandrógeno de aplicación local lo que significa que bloquea la acción de la hormona DHT directamente en el cuero cabelludo, uno de los principales responsables de la miniaturización del folículo piloso. A diferencia de otros tratamientos su acción es localizada, lo que reduce el riesgo de efectos secundarios a nivel general.
Los ensayos clínicos más recientes han mostrado resultados prometedores en crecimiento y densidad capilar en hombres con alopecia androgenética. Además el perfil de seguridad observado hasta ahora ha sido favorable, con pocos efectos adversos y buena tolerancia.
Ensayos realizados:
Los resultados preliminares han sido muy prometedores ya que se han observado mejoras significativas en la densidad de cabello en comparación con placebo, con incrementos relativos de crecimiento que en algunos casos alcanzan más del 539% frente al vehículo sin ingrediente activo. Tanto las medidas objetivas como las valoraciones de los propios pacientes han apoyado estas mejoras.
En términos de seguridad el perfil ha sido considerado favorable ya que los efectos adversos han sido pocos y similares a los del grupo placebo, sin señales fuertes de absorción sistémica o efectos hormonales en el resto del cuerpo.
Aunque todavía no está disponible de forma comercial la clascoterone se perfila como uno de los avances más importantes en tratamientos contra la caída del cabello en décadas. Si las autoridades sanitarias aprueban su uso en los próximos años podría convertirse en una opción clave dentro de las rutinas capilares para frenar la pérdida de cabello.
El compuesto activo de Breezula es clascoterone o también conocido químicamente como cortexolone 17α-propionate o CB-03-01.
Se trata de un antagonista de los receptores androgénicos que bloquea que la DHT (dihidrotestosterona) se una a sus receptores en los folículos pilosos del cuero cabelludo. Esto es importante porque la DHT es una hormona que puede hacer que los folículos se miniaturicen, debiliten y terminen produciendo menos pelo con el tiempo.
Al inhibir esa unión el clascoterone intenta frenar la miniaturización de los folículos y permitir que se mantenga o incluso mejore el crecimiento del cabello sin los efectos secundarios hormonales que pueden verse con tratamientos sistémicos.
La fórmula que se está estudiando para alopecia es una solución tópica con porcentajes más altos de clascoterone (usualmente 2,5 % o 5 %) que la que se usa en medicina dermatológica para otras indicaciones (por ejemplo una crema al 1% aprobada para el acné).
La clascoterone actúa como un antiandrógeno de aplicación local lo que significa que bloquea la acción de la hormona DHT directamente en el cuero cabelludo, uno de los principales responsables de la miniaturización del folículo piloso. A diferencia de otros tratamientos su acción es localizada, lo que reduce el riesgo de efectos secundarios a nivel general.
Los ensayos clínicos más recientes han mostrado resultados prometedores en crecimiento y densidad capilar en hombres con alopecia androgenética. Además el perfil de seguridad observado hasta ahora ha sido favorable, con pocos efectos adversos y buena tolerancia.
Ensayos realizados:
- Miles de participantes con alopecia androgenética masculina formaron parte de los ensayos, distribuidos en dos grandes estudios con protocolos idénticos.
- Se probó una solución tópica de clascoterone al 5% aplicada directamente en las zonas afectadas del cuero cabelludo dos veces al día.
- Los ensayos fueron aleatorizados controlados con placebo y doble ciego, lo que significa que ni los participantes ni los médicos sabían quién recibía el tratamiento real y quién no.
- Después de varios meses (normalmente 6) se midieron cambios en el recuento de cabellos en áreas específicas del cuero cabelludo y otros parámetros objetivos de crecimiento.
Los resultados preliminares han sido muy prometedores ya que se han observado mejoras significativas en la densidad de cabello en comparación con placebo, con incrementos relativos de crecimiento que en algunos casos alcanzan más del 539% frente al vehículo sin ingrediente activo. Tanto las medidas objetivas como las valoraciones de los propios pacientes han apoyado estas mejoras.
En términos de seguridad el perfil ha sido considerado favorable ya que los efectos adversos han sido pocos y similares a los del grupo placebo, sin señales fuertes de absorción sistémica o efectos hormonales en el resto del cuerpo.
Aunque todavía no está disponible de forma comercial la clascoterone se perfila como uno de los avances más importantes en tratamientos contra la caída del cabello en décadas. Si las autoridades sanitarias aprueban su uso en los próximos años podría convertirse en una opción clave dentro de las rutinas capilares para frenar la pérdida de cabello.
El compuesto activo de Breezula es clascoterone o también conocido químicamente como cortexolone 17α-propionate o CB-03-01.
Se trata de un antagonista de los receptores androgénicos que bloquea que la DHT (dihidrotestosterona) se una a sus receptores en los folículos pilosos del cuero cabelludo. Esto es importante porque la DHT es una hormona que puede hacer que los folículos se miniaturicen, debiliten y terminen produciendo menos pelo con el tiempo.
Al inhibir esa unión el clascoterone intenta frenar la miniaturización de los folículos y permitir que se mantenga o incluso mejore el crecimiento del cabello sin los efectos secundarios hormonales que pueden verse con tratamientos sistémicos.
La fórmula que se está estudiando para alopecia es una solución tópica con porcentajes más altos de clascoterone (usualmente 2,5 % o 5 %) que la que se usa en medicina dermatológica para otras indicaciones (por ejemplo una crema al 1% aprobada para el acné).

